Actualmente, la nutrición y la genética unen esfuerzos y se integran en un área de estudio que se denominada GENÉTICA NUTRICIONAL.

La relación entre los factores ambientales (principalmente la dieta) y el genotipo de los individuos (genes) es determinante para el desarrollo de un estado de salud o un estado patológico o de enfermedad.

La frase de Ortega y Gasset “yo soy yo y mis circunstanciastiene plena aplicación en la Nutrición, resultado de un yo GENÉTICO que ejerce el control, con los NUTRIENTES obtenidos del medio que representan las circunstancias.

NUTRICIÓN

¿Cómo la definimos?

La NUTRICIÓN es el conjunto de procesos que hacen posible obtenerlos del medio y absorberlos, distribuirlos a los tejidos corporales y metabolizarlos en cada célula. No sólo incluye procesos fisiológicos y bioquímicos, sino también incluye experiencias intelectuales, emocionales, culturales y sociales, factores históricos, geográficos, antropológicos, sociológicos, comerciales, económicos y hasta religiosos. Por lo que la nutrición debe abordar de forma integral, tanto en la salud como en la enfermedad, relaciones con la Psicología, la Antropología, la Sociología y las Ciencias Clínicas. Por ello, el “estado de nutrición” es el resultado de la relación dinámica y continua de la información genética que cada persona ha heredado de sus progenitores con su “historia ambiental particular”, alimentación, medio ambiente (altitud, clima, tóxicos ambientales…) biológico (flora intestinal, microorganismos patógenos…), emocional y social.

Los seres vivos nos caracterizamos por un intercambio continuo y sutilmente controlado de ENERGÍA y materia con el medio, es lo que en esencia constituye la NUTRICIÓN.

En el caso concreto de nosotros, los seres humanos, el mantenimiento de la vida exige el abastecimiento de alrededor de una centena de sustancias que cumplen una o más funciones como fuente de energía utilizable, como parte de la estructura celular o como elemento para el control del metabolismo, conocidas como NUTRIMENTOS (los micro y macronutrimentos junto con los compuestos bioactivos contenidos en los alimentos).

Gracias a la culminación del Proyecto Genoma Humano se sabe que el ser humano posee cerca de 35 mil genes y se estima que aproximadamente 1.000 son responsables de las enfermedades, enfermedades que en muchos casos son producidas por interacciones complejas entre varios genes y el ambiente, como lo es la obesidad, la enfermedad cardiovascular, la diabetes y el cáncer. La exposición crónica a cambios en la dieta puede provocar alteraciones en la expresión de los genes.

La secuencia de nucleótidos del ADN humano es idéntica en un 99.9% entre humanos, las variaciones en el 0.1% de los genes dan lugar a las diferencias, tales como el color de cabello, de ojos y de piel, la estatura, etc., así como también los requerimientos nutricionales y las susceptibilidades para sufrir alguna enfermedad.

Nutrigenética y nutrigenómica. 

La revolución sanitaria del nuevo milenio.

La nutrición molecular intenta aclarar la forma en que interactúan los genes y los nutrimentos  y como pueden contribuir a la salud o al desarrollo de diferentes patologías a través de su interacción con los genes.

Esta nueva área en nutrición molecular puede dividirse:

La nutrigenética

Estudia cómo responden los genes frente a la dieta, tomando en cuenta las variaciones genéticas. Se encarga de estudiar la manera en que las variaciones genéticas intervienen en el metabolismo de cada nutrimento. Hoy día, mediante la nutrigenética es posible prevenir o mejorar el manejo de algunas enfermedades.

La nutrigenómica

Estudia cómo los nutrimentos influyen en la expresión de los genes, qué genes son inducidos y cuáles son reprimidos frente a determinado nutrimento.

La dieta es un factor de gran importancia, los compuestos presentes en los alimentos pueden beneficiar a la salud o promover el inicio de las enfermedades.  El estado de salud de una persona dependerá de la interacción entre sus genes y su dieta.

Las deficiencias de micronutrimentos como las vitaminas B9, B12, B6, B3, C y E, el selenio y el zinc causan alteraciones en el ADN similares a las provocadas por la exposición a la radiación.

Estas alteraciones conllevan a la ruptura de la doble cadena del ADN, a lesiones oxidativas o ambas, todas ellas estrechamente relacionadas con el desarrollo del cáncer.

“Esta información promete proporcionar acciones dieto terapéuticas, así como preventivas, para las enfermedades, pero de una manera más personalizada, con base en la información genética del individuo.»

Las principales ventajas de utilizar una medicina personalizada son:

1. Que se puedan tomar decisiones médicas más informadas y más adaptadas a la biología del paciente.

2. Mayor probabilidad de obtener mejores resultados, debido a la aplicación de terapias o hábitos de vida de acuerdo con la posible respuesta del paciente.

3. En el caso de tratamientos farmacológicos, mayor eficacia, dosis ajustadas a cada persona y menor riesgo de que se presenten efectos secundarios perjudiciales.

4. Una mejor  planificación de la prevención, con la ventaja de poder actuar antes de que se hayan presentado síntomas adversos.

5. Posiblemente, un importante ahorro en el gasto sanitario. La importancia económica de este punto se destaca en una monografía publicada por el Instituto Roche sobre «La medicina individualizada como oportunidad para el Sistema Nacional de Salud». Se puede obtener en: www.institutoroche.es

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

  • Sharanova NE, Vasil’ev AV. Postgenomic Properties of Natural Micronutrients. Bulletin of Experimental Biology and Medicine. noviembre de 2018;166(1):107-17.
  • Marti, A.; Moreno-Aliaga, M.ªJ.; Zulet, M.ªA. & Martínez, J.A. (2005). “Avances en nutrición molecular: nutrigenómica y/o nutrigenética” en Nutr Hosp, vol. 20, núm. 3, pp. 157-164.
  • Bourges R., Héctor (2003).“La nutriología a partir de la ‘doble hélice’” en Rev Invest Clin, vol. 55, núm. 2, pp. 220-226.
  • Ardekani, Ali M. & Jabbari, Sepideh (2009). “Nutrigenomics and cancer” en Avicenna J Med Biotechnol, vol. 1, núm. 1, pp. 9-17.
  • Dauncey, M.J. (2012). “Recent advances in nutrition, genes and brain health” en Proc Nutr Soc, vol. 71, núm. 4, pp. 581-591.

David Mariña Rodríguez

Fisioterapeuta, Enfermero y Osteópata C.O.

Máster Oficial en Condicionantes Genéticos, Nutricionales y Ambientales del Crecimiento y Desarrollo

Especialista en Psiconeuroinmunología Clínica

Postgrado Universitario de Experto en Fisioterapia Manipulativa Articular

Postgrado Universitario de Especialista en Fisioterapia del Deporte.